Artesanos dedicados a la conservación del libro antiguo y la memoria escrita.
Veintitrés años de oficio en la encuadernación clásica. Formado en el taller de restauración del Archivo General de Indias. Especialista en cosido sobre nervios de cáñamo y reintegración de papel de lino de fibra larga.
Doctora en Historia por la Universidad de Sevilla. Ha transcrito más de trescientos documentos de los siglos XVI al XVIII. Su labor permite recuperar crónicas municipales y registros notariales ilegibles.
Oficial del taller de dorado con pan de oro. Trabaja exclusivamente con cuero curtido al vegetal. Ha restaurado lomos de ediciones del siglo XVIII para bibliotecas conventuales y colecciones privadas.
Cada intervención es supervisada por un equipo con más de cuarenta años de experiencia combinada en conservación preventiva y restauración técnica.
Conservación preventiva, restauración técnica de volúmenes antiguos y paleografía de crónicas impresas. Un oficio manual coordinado por el centro de encuadernación clásica Padeak.
Reparamos páginas dañadas con papeles orgánicos de lino de fibra larga y colas reversibles. Recuperamos lomos de cuero deteriorados y crónicas de archivística tradicional respetando la estructura original del pliego.
Transcripción de documentos históricos con letra procesal encadenada, abreviaturas por contracción y tintas ferrogálicas desvaídas. Trabajamos con crónicas municipales, actas notariales y registros gremiales del periodo virreinal.
Cosido a mano sobre nervios de cáñamo, formación de lomo curvo con prensa de madera y dorado con pan de oro. Seleccionamos cuero curtido al vegetal para garantizar durabilidad sin alterar la estética original del volumen.
Oficio manual · Conservación · Archivo
Trabajamos para bibliotecas conventuales, archivos municipales, coleccionistas particulares e instituciones culturales que custodian fondos bibliográficos antiguos. Cada intervención se documenta con criterios de reversibilidad y mínima intervención.
Hitos en la conservación del libro antiguo y la paleografía.
Limpieza en seco, baños de hidratación controlada y reintegración con pasta de lino de fibra larga. Seis semanas de trabajo devolvieron la legibilidad al texto sin alterar la estructura original del pliego.
Construcción de un lomo curvo con cuero curtido al vegetal, cosido sobre nervios de cáñamo y dorado con pan de oro. Se documentó el proceso completo como guía para el taller.
Lectura paleográfica de un documento en letra procesal encadenada con abundantes abreviaturas. Se empleó fotografía con luz rasante para recuperar trazos ilegibles y se elaboró una edición crítica.
Intervención sobre tres volúmenes del siglo XIX con pérdida de soporte en el lomo y desprendimiento de la tapa. Se utilizaron colas reversibles y papeles orgánicos de lino para la reintegración estructural.
Elaboración de un cuaderno técnico con procedimientos de almacenamiento, manipulación y control ambiental para bibliotecas conventuales y archivos históricos.
Desde la fundación de Padeak, cada etapa ha estado marcada por decisiones artesanales que definieron nuestra manera de conservar el libro antiguo.
Padeak abrió sus puertas en un pequeño local del centro histórico, con una prensa de hierro fundido de principios del siglo XX y un lote de papeles de lino traídos de una papelería en desuso. El primer encargo fue la restauración de un misal del coro de una parroquia local, cuyas páginas estaban rotas por el uso continuo. Se decidió entonces trabajar exclusivamente con colas reversibles y fibras vegetales, sentando la base técnica del taller.
Un bibliófilo particular confió al taller la recuperación de un incunable de 1493 con daños por humedad y pérdida de soporte en varias hojas. Fue el primer trabajo que requirió baños de hidratación controlada y reintegración con pasta de lino de fibra larga. El resultado —publicado como caso de estudio en un boletín de conservación— atrajo el interés de bibliotecas conventuales y coleccionistas especializados en obra impresa del siglo XV.
Ante la creciente demanda de transcripción de documentos virreinales, el taller sumó a su equipo a un paleógrafo especializado en letra procesal encadenada. Ese año se transcribió una crónica municipal de 1723 que contenía más de cuatrocientas abreviaturas por contracción. El trabajo incluyó fotografía con luz rasante para recuperar trazos desvaídos por la acidez de la tinta ferrogálica. La edición crítica resultante se incorporó a un archivo histórico local.
El taller fue invitado a impartir un módulo sobre encuadernación en piel cosida a mano y lomo curvo en un seminario de conservación preventiva organizado por una universidad iberoamericana. Ese mismo año se completó la restauración de una colección de veintidós volúmenes del siglo XVIII, todos con lomos de cuero deteriorados por la exposición a la luz y la humedad relativa. Se aplicaron colas reversibles y refuerzos de cáñamo en los nervios, logrando devolver la funcionalidad estructural a cada ejemplar sin intervenir en las cubiertas originales.